En un entorno cada vez más dinámico, competitivo y marcado por cambios constantes en los hábitos de consumo, las marcas enfrentan el reto de tomar decisiones más rápidas sin sacrificar profundidad ni precisión. En este contexto, contar con información relevante, oportuna y accionable se vuelve un activo estratégico fundamental para los Gerentes de Marca.
La investigación de mercados ha evolucionado significativamente en los últimos años, incorporando nuevas tecnologías que permiten ampliar las fuentes de análisis. Dentro de estas innovaciones surgen los datos sintéticos, entendidos como información generada mediante modelos de inteligencia artificial a partir de datos históricos provenientes de estudios previos, comportamientos observados y patrones ya validados. Estos datos permiten simular escenarios, identificar tendencias probables y explorar hipótesis de mercado de manera ágil.

Uno de los principales aportes de los datos sintéticos es su capacidad para acelerar los procesos de análisis, especialmente en fases tempranas de planeación estratégica. Para las marcas, esto se traduce en una herramienta útil para anticipar posibles comportamientos del consumidor, evaluar alternativas de portafolio, comunicación o segmentación, y priorizar líneas de investigación antes de realizar inversiones más robustas en trabajo de campo.
No obstante, es clave entender que los datos sintéticos no provienen de interacciones directas con consumidores reales, sino de modelos que replican patrones existentes. Esto implica que, aunque pueden reflejar tendencias consistentes con la realidad, no capturan completamente la complejidad emocional, cultural y contextual del consumidor, elementos que suelen ser determinantes en el éxito o fracaso de una estrategia de marca.
Aspectos como la experiencia sensorial —sabor, olor, textura—, la percepción emocional, la conexión con la marca o las motivaciones profundas de compra siguen requiriendo contacto humano directo para ser comprendidos de forma precisa. Estos factores, críticos en categorías como alimentos, bebidas, cuidado personal o experiencias de servicio, no pueden ser medidos de manera óptima únicamente a través de datos sintéticos.
Por esta razón, CIM Centro de Investigación de Mercados recomienda que los insights derivados de datos sintéticos sean entendidos como una primera etapa de análisis, que debe ser contrastada y validada mediante investigaciones con consumidores reales. La combinación entre tecnología y trabajo de campo permite no solo confirmar tendencias, sino también profundizar en el “por qué” detrás de los comportamientos, fortaleciendo la toma de decisiones estratégicas.
En síntesis, los datos sintéticos representan una oportunidad valiosa para las marcas que buscan mayor agilidad y capacidad predictiva. Sin embargo, su verdadero potencial se alcanza cuando se integran dentro de un enfoque metodológico mixto, donde la inteligencia artificial y la investigación humana trabajan de forma complementaria para ofrecer una visión más completa, confiable y accionable del mercado.
Autor: CIM Centro de Investigación de Mercados
Expertos en el diseño estudios de Investigación de Mercados sobre comportamiento y entendimiento del consumidor.
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